Mirada del mundo con ojos europeos

¿Por qué siempre miramos nuestra cultura, nuestra sociedad como algo inferior? ¿Será que tenemos puestos anteojos europeos? Y si nos preguntamos: ¿Qué sabemos de nuestro pasado? Y lo que sabemos ¿Desde donde lo sabemos?

Sin duda estamos determinados e influidos por convenciones, donde creemos o nos hicieron creer  que  lo de arriba (norte) domina lo de abajo, (sur), donde el occidente es más civilizado que oriente. Pero volvemos con las preguntas:

¿Qué pasa con lo nuestro, nuestra cultura, nuestra identidad?

Pensamos en Colón, de inmediato  imaginamos el viaje y las famosas tres calaveras, detrás d esa “imagen de Colon llegando” se esconde el concepto de “apropiación”, apropiarse  de los nuestro a través de su idea de descubrimiento.

Los españoles se adueñaron de nuestra cultura, de la identidad de los indios, en definitiva se apropiaron de nuestro continente que en un primer momento se llamaba Aviayala, tierra de la abundancia y las riquezas, nada más inexacto pensar que era un nuevo mundo con habitantes desnudos de sabiduría.

El problema no es la apropiación que hicieron los Europeos, aunque suene paradójico el problema es “como” se apropiaron de tierras que no les pertenecían. Generando un discurso de manera imaginaria que tapa la memoria real. Si hacemos mención de la naturaleza de lo dado y lo transformado, ellos, usaron sin límites y sin piedad lo que el Aviayala tenía como natural, y transformaron, mediante culturas importadas la naturaleza y las formas de vida que ya había en nuestro continente.

Los españoles se apropiaron y tomaron como propio tierras que no eran de ellos y las nombraron como si no hubiesen tenido una identificación, tal es así que Colón cuando llegó a las indias, fue nombrándolas como a él le parecía.

Si nos remitimos a los tiempos de Aristóteles, el filósofo afirmaba que existía una diferencia entre los esclavos civiles y esclavos naturales, los primeros eran hombres capturados en una guerra, y los naturales considerados como inferiores o incompletos no capaces para ser independientes en la sociedad.

En América, según lo expresa De las casas, ninguna de estas situaciones o condiciones se daban en este continente. Sin embargo los españoles cometieron los más atroces y sangrientos asesinatos, donde los indios estaban acorralados por la tiranía y la crueldad, según lo manifiesta de Las casas, los pobladores se caracterizaban por la bondad, fidelidad, humildad donde el odio y la venganza no ocupaban lugar en las mentes de esas mansedumbres.

De ésta manera, América, considerada  como el “nuevo mundo” extraño para los europeos se convirtió en la presa más deseada por aquellos que solo venían a llevarse el oro y las riquezas a costa de la explotación de los indios.

Adentrándonos en la actualidad, consideramos que aquello que sucedió en 1942, donde los “civilizados” vinieron a América apropiándose de culturas propias de el nuevo mundo considerados para ellos, que nada tenía de nuevo. Lo relacionamos permanentemente con las grandes corporaciones, monopolios de información que se forman en los países tanto centrales como periféricos,  estableciendo así, uniformidad de mensajes y una aculturación en un mundo donde existe un retroceso cultural y social. Sin ir más lejos en la Argentina se implementan valores, gustos, intereses, ideas de otros países como si lo del exterior fuera mejor.

 Ahora nos preguntamos: ¿Qué es la globalización, cuando surgió, como repercute en los países del primer y tercer mundo?

Lo que se llama globalización no es más que una nueva fase de cosmopolitismo occidental iniciado en el siglo XVI y acelerado en los últimos tiempos por los cambios revolucionarios acaecidos en las tecnologías de la comunicación, lo que amplió de un modo vertiginoso la interacción en lo económico, social y cultural” Colombres

En la década de los 90 donde se produjo la revolución informática a nivel global cambió vertiginosamente el rol de estado en el mundo  y Argentina no estuvo exenta, donde el presidente de turno en ese momento, Carlos Menem privatizó las empresas dejándolas en manos privadas que poco les interesa el bien común de  los ciudadanos. Manos privadas que hoy llamamos monopolios, y aquí nos referiremos a las corporaciones referentes a los medios de comunicación que manejan la agenda de noticias, utilizando el tan nombrado “gatekeeping” y neesmekin”

Vivimos atormentados por el bombardeo incipiente de “información” que emiten los medios de comunicación, información mimetizada donde todos los medios presentan los mismos temas, algunos más sensacionalistas que otros pero en fin, nada verdaderamente serio, excepto algunos canales de cable referentes que hablen de historia, cultura, inventos. Los medios viven de los medios, sin ir más lejos “Este es el show” conducido por Marcelo Tinelli, es reiterado en todos los programas de aire de Buenos Aires, los programas televisivos son de bajo coste. Esas condiciones que suelen darse en la televisión,para Bourdieu forman parte de un mecanismo de censura.

¿Medios o miedos de comunicación?

La televisión, según Bourdieu, “privilegia cierto número de fast thinkers que proponen fast food cultural, alimento cultural predigerido. Y haciendo analogía al comienzo del ensayo respecto a la naturaleza de lo dado y transformado, los periodistas que se encuentran inmersos en los medios, monopolios de información, utilizan el paradigma de lo dado, en vez de transformar son transformados sumergidos en  grandes intereses económicos inmersos en un mundo capitalista.

… “La televisión puede, paradójicamente, ocultar mostrando. Lo hace cuando muestra algo distinto de lo que tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que se ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o que parezca insignificante, o lo elabora de tal modo que toma un sentido que no corresponde en absoluto con la realidad”.  Sobre la televisión – Pierre Bourdieu – Anagrama – 1996

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